Un envío mal empacado es una de las causas más comunes de que un paquete llegue dañado —y en muchos casos, el costo de esa mala decisión lo paga quien envía, no la paquetería. Aquí tienes una guía práctica de cómo empacar correctamente, basada en las recomendaciones oficiales de empaque que Estafeta publica en su propio sitio, útiles como referencia sin importar con qué empresa envíes.

Empaque y embalaje no son lo mismo

El empaque es el material que envuelve directamente tu producto —la caja o el sobre en el que va tu envío—, mientras que el embalaje incluye todo el conjunto de materiales y métodos usados para proteger y acondicionar ese contenido durante el trayecto: el relleno, la cinta, el refuerzo interno. Cuando hablamos de "empacar bien" un envío, en realidad nos referimos a ambas cosas juntas.

Qué caja usar (y qué evitar)

  • Usa una caja de cartón corrugado, de preferencia nueva —es el material más económico, resistente y adecuado para envíos.
  • Evita bolsas, cajas de regalo o cualquier tipo de papel como empaque exterior, incluido periódico o papel kraft: no ofrecen protección real durante el transporte.
  • No uses cajas de huevo ni empaques frágiles similares como contenedor principal.
  • Si vas a reutilizar una caja, asegúrate de que conserve su rigidez —una caja golpeada o húmeda pierde la resistencia que necesita para proteger tu envío.

Cómo rellenar y sellar tu envío

Deja espacio dentro de la caja para agregar material de relleno —esferas de poliestireno ("cacahuate") o plástico de burbujas— alrededor del contenido, no solo encima. La idea es que el producto no tenga movimiento libre dentro de la caja durante el trayecto. Para cerrar, sella todos los bordes con cinta canela o cinta de embalaje, formando una "H" sobre las solapas superior e inferior —una sola tira al centro no es suficiente para un envío que pasará por varias manos y superficies.

Dónde va la guía

La etiqueta o guía de envío debe pegarse en la parte superior de la caja (o del sobre), nunca sobre la unión de las solapas —si la pegas justo donde se abre la caja, corres el riesgo de que se despegue o se dañe al manipularla, y el envío pierda su identificación en tránsito.

Cómo saber si tu empaque quedó bien hecho

Antes de entregar tu envío, dos pruebas simples: agita la caja y verifica que el contenido no se mueva ni haga ruido; luego presiona los lados de la caja para comprobar que no cede con facilidad. Si el contenido se desplaza o la caja se comprime al apretarla, necesita más relleno o una caja más resistente.

Si tu envío pesa más de 31.5 kg

Los envíos por encima de ese peso requieren cuidado adicional en el empaque: la caja debe tener mayor resistencia estructural para soportar el peso durante la manipulación y el traslado, no solo durante el reposo.

¿Puedo enviar varios artículos en una sola caja?

Sí, siempre que el contenido cumpla con las características permitidas por la empresa que uses. Envuelve cada artículo por separado dentro de la misma caja, en vez de dejarlos sueltos juntos —así evitas que se golpeen entre sí durante el trayecto.

Preguntas frecuentes

El cartón corrugado nuevo es el material más recomendado: es económico, resistente y el más adecuado para proteger un envío durante el transporte, según las propias recomendaciones de empaque de Estafeta.

Sí, siempre que conserve su rigidez. Si la caja está golpeada, húmeda o deformada, ya perdió parte de la resistencia que necesita para proteger tu envío y conviene usar una nueva.

Agita la caja: si el contenido no se mueve ni suena, vas bien. Presiona los lados: si no ceden con facilidad, la caja tiene la resistencia adecuada. Si alguna de las dos pruebas falla, agrega más relleno o cambia de caja.